Comunidades de vecinos y mediación ¿Un recurso efectivo para la convivencia vecinal?

Con el auge de la mediación en los últimos años, se han ido implantando poco a poco programas que utilizan la mediación vecinal como una herramienta eficaz de resolución de conflictos entre vecinos integrantes de una Comunidad de Propietarios o la propia Comunidad representada por su Administrador, en la que el mediador, una tercera parte totalmente imparcial interviene con el consentimiento de los participantes en el proceso de mediación.

El objetivo principal del mediador es el de asistir a las partes intervinientes para que lleguen a un acuerdo consensuado y puedan resolver el conflicto de una manera pacífica.

La mediación se presenta como una vía de resolución de conflictos que puede encajar perfectamente en la naturaleza de las comunidades de vecinos y, que resulta muy recomendable, ya que permite evitar mayores enfrentamientos entre las partes, puede evitar los procesos contenciosos y preserva las relaciones vecinales.

Algunas de las ventajas de la mediación que podemos apreciar en este ámbito, aparte de las ya conocidas, como la mayor agilidad del proceso, el menor coste económico y la flexibilidad del procedimental, son;

  • Confidencialidad y discreción de los conflictos tratados.
  • Incrementa la comunicación entre los intervinientes
  • Mantiene las relaciones entre los mediados provocando un menor coste emocional y evitando un quebrantamiento de las mismas.
  • Mayor cumplimiento de acuerdos, ya que el hecho de no ser impuesto, resulta un motivo suficiente para que las partes se comprometan a su cumplimiento, pudiendo amoldar los acuerdos con mayor facilidad a las necesidades y a las circunstancias cambiantes de los propietarios o de la comunidad.

 

mediacion

 

Unas ventajas que van a incidir directamente en una mejor convivencia entre los intervinientes en el proceso y que repercutirá en el buen funcionamiento de la comunidad de propietarios en su conjunto.

Los conflictos en las comunidades de vecinos suponen un serio contratiempo para la comunidad y también para el profesional que lleva su administración, unos problemas que requieren emplear unos recursos adicionales de dinero y de tiempo que deberían destinarse a otras cuestiones de mayor relevancia.

Un gran número de conflictos existentes en este ámbito, finalmente se logran resolver por sí mismos, por la misma comunidad o gracias a la intervención de los administradores, pero en estos casos, hay que tener en cuenta las posibilidades de que este conflicto, supuestamente resuelto, pueda volver a reaparecer con mayor dureza dificultando, de esta manera, el funcionamiento de la comunidad y provocando como única opción acudir a los tribunales o a la Mediación para resolver este tipo de problemas.

El mediador será el encargado de mostrar a la comunidad las ventajas que reporta la mediación frente a otros procedimientos y los vecinos serán los que decidan voluntariamente y con pleno conocimiento proceder al inicio de la mediación, teniendo en cuenta el ahorro de costes, personales y de tiempo que supone si lo comparamos con la vía judicial.

Los problemas más frecuentes en las comunidades de vecinos se producen por:

Situaciones relacionadas con la convivencia entre los vecinos, molestias,  obras y se llega incluso a situaciones de acoso en dichas comunidades.

También se quebranta las relaciones por motivos como la falta del cuidado del propio espacio privado, La desatención de espacios comunes y el uso privado del espacio comunitario.

Muchos problemas se originan también por el Desconocimiento de la normativa comunitaria o incluso por la falta de estatutos comunitarios y normas de convivencia.

Un dato revelador nos muestra la eficacia de esta vía de resolución, que nos indica que 8 de cada 10 casos de mediación comunitaria finalizan en un acuerdo satisfactorio para las partes.

En los demás casos, la mediación también puede aportar aspectos positivos como la posibilidad de alcanzar acuerdos puntuales y el refuerzo de relaciones entre los mediados, al evitar los métodos de confrontación, fomentándose por parte del mediador en todo momento un clima pacífico y respetuoso en el que se pueda negociar y las partes puedan exponer sus puntos de vista libremente.

De esta manera, cuando se llega a un acuerdo de mediación, el hecho de que sea acatado por todos los vecinos, produce mayor satisfacción social que el obligado cumplimiento de una resolución judicial, posibilitando una mayor recuperación de los valores convivenciales perdidos.

Cuando aparecen los conflictos en las comunidades de propietarios también resulta clave la intervención del administrador de la comunidad, debido a que en él se ha depositado una gran confianza para la gestión de los asuntos referentes a la comunidad.

El administrador suele velar por una gestión inicial de los conflictos generados, encomendándole el papel de mediador natural encargado de resolver conflictos de baja intensidad y se encarga de proponer a las partes que, cuando los conflictos se hayan agravado y no se hayan podido resolver en asamblea de propietarios, se incline por la mediación antes de acudir a los tribunales.

Las funciones de los administradores y de los mediadores pueden funcionar como un gran complemento:

Por un lado, los mediadores tienen experiencia en la resolución de conflictos y dominan a la perfección la forma de generar acuerdos entre las partes, y por otro lado, los administradores conocen los intereses y la realidad de la comunidad y de los propietarios implicados.

Resulta conveniente que el administrador pueda participar en la sesión informativa, asesorando y aportando su experiencia en el inicio del proceso, aportando un valor añadido a las funciones que realiza, mostrando su implicación en los problemas de la comunidad y afianzando las relaciones con todos los vecinos.[1]

Se trata de un ámbito en el que queda muchísimo por hacer en nuestro país, pero poco a poco vamos viendo Comunidades Autónomas que apuestan fuertemente por la mediación como es el caso de Cataluña.

Una comunidad donde sí se puede hablar de un avance considerable en mediación vecinal con la entrada en vigor de la ley 5/2015 del 13 de Mayo en la que se fomenta de manera clara la mediación como método para favorecer la resolución de conflictos, está vertiendo unos resultados esperanzadores para la utilización de esta vía en las comunidades de vecinos.

A modo de conclusión y aceptando la premisa de que el conflicto forma parte de la rutina de nuestras relaciones sociales, lo esencial es cómo decidimos afrontarlo y cuál es el medio que más puede aportarnos para mejorar como personas y evitar conflictos futuros, superando de esta manera, la dualidad del “Yo gano- Tú pierdes”, en pro de una mayor satisfacción común y fomentando de esta forma la cultura del acuerdo. [2]

 

Marco A. Manzano Palomero

Mediador y Asesor ADR

Colaborador Blog e-Property.es

 

[1] Ruiz Sánchez, Alfredo. La mediación como recurso para administradores de fincas y comunidades de vecinos.11  mayo 2013  Lugar de publicación: http://www.mediandopalabra.es/2013/05/11/administradores-fincas-mediacion/

[2] La Cultura de la Mediación. Anfrus, Georgina. La mediación en las comunidades de propietarios: por una convivencia vecinal pacífica. 3 diciembre 2013 publicado en www.aobabogados.com

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